
La consejera de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya, Mònica Martínez Bravo, y el vicerrector de Política Universitaria de la Universitat Politècnica de Catalunya – BarcelonaTech (UPC), Joan Gispets, han visitado uno de los talleres del proyecto de capacitación digital CodiCrack en Altafulla. Les ha acompañado el coalcalde del municipio, Jordi Molinera, y la primera teniente de alcaldía de la localidad, Eva Martínez.
CodiCrack es una ambiciosa iniciativa impulsada por el Departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya y desarrollada por la UPC School. El proyecto cuenta con una financiación de 7.317.000 euros provenientes de los fondos Next Generation de la Unión Europea y tiene como objetivo formar a 31.813 niños y adolescentes de entre 9 y 17 años en toda Cataluña, con especial atención a los colectivos en situación de vulnerabilidad, y a los jóvenes extutelados.
Combatiendo la brecha digital
En Cataluña, uno de cada tres niños se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que afecta al acceso a la tecnología y a los recursos digitales. Durante la visita, la consejera Martínez Bravo ha destacado la importancia de las competencias digitales como herramienta fundamental para la inclusión educativa, social y laboral. En este sentido, ha subrayado: «La infancia y la adolescencia vulnerable afrontan una triple brecha digital: en el acceso a internet, en la disponibilidad de equipamiento y en el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.»

Por su parte, el vicerrector Joan Gispets, ha reafirmado el compromiso de la UPC por la equidad y la igualdad de oportunidades, destacando que «muchos jóvenes en situación de vulnerabilidad ni se plantean la universidad como una opción de futuro y nos gustaría desde la UPC contribuir a revertir esta realidad», ha dicho. «Este proyecto que nos acercaba a los jóvenes, que implicaba formación y que era del área TIC debía contar con nuestra implicación y compromiso», ha añadido.
CodiCrack promueve un aprendizaje que combina conocimientos, habilidades y actitudes para fomentar un uso seguro, crítico y responsable de la tecnología. Más allá del ámbito académico o profesional, el proyecto también incide en la participación activa en la sociedad y en una interacción digital empática y respetuosa en la red.
Despliegue del proyecto
El proyecto se inició a finales de 2024 y se continuará implementando a lo largo de 2025 en horarios y períodos no lectivos. El taller visitado en Altafulla es uno de los cursos ya en marcha en toda Cataluña, a través de los cuales se formarán unas 1.000 personas, una cifra que se prevé aumente a partir de abril, coincidiendo con el cambio de trimestre.

CodiCrack ofrece dos modalidades formativas:
- Competencias digitales básicas: dirigidas a niños y niñas de entre 9 y 13 años.
- Competencias digitales avanzadas: dirigidas a adolescentes de entre 14 y 17 años y jóvenes extutelados, con un enfoque especial en la mejora de su empleabilidad.
Los contenidos de las sesiones incluyen la búsqueda y gestión de la información, la comunicación y colaboración en entornos digitales, la creación de contenidos, la seguridad en la red y la resolución de problemas tecnológicos.
Cada curso tiene una duración de 30 horas presenciales y, al finalizarlo, los participantes obtienen un certificado de la UPC que acredita la adquisición de competencias digitales en el marco europeo DigComp 2.2.
¿Cómo participar?
Las entidades sociales, ayuntamientos, asociaciones o centros educativos interesados pueden solicitar información para impulsar el programa a través de la web codicrack.upc.edu. La UPC, a través de la UPC School, se encargará de todo el proceso de despliegue de los talleres: selección del personal formador y monitor, captación de alumnado y adecuación de las aulas con el equipamiento tecnológico necesario.